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Los retos del Project Manager por José María Silos, responsable del área de gestión de proyectos

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Toda persona con responsabilidades en un proyecto deberá contar con alguna certificación que valide su conocimiento y experiencia en este ámbito

Desde hace algunos años colaboro con el Colegio de Ingenieros de Caminos Canales y Puertos en la impartición de programas de formación dirigidos a recién licenciados o profesionales con poca experiencia y perfil orientado a participar en proyectos internacionales. Creo que estas sesiones son una muy buena oportunidad para, a partir de nuestra experiencia, transmitir a los futuros directores algunos de los retos y desafíos que deberán afrontar en su desarrollo profesional y que configuran cuál debe ser el perfil de los Project managers del futuro. Porque la realidad es que la profesión de Project manager no se aprende en el ámbito universitario, sino que los profesionales de este oficio la han desarrollado mediante el ejercicio de la misma, contando con la experiencia de las organizaciones en las que han trabajado y, en muchas ocasiones, debiendo aprender mediante técnicas de ensayo y error. Hoy día, numerosas certificaciones en gestión de proyectos, como la certificación Project Management Professional (PMP®) que otorga el Project Management Institute (PMI®), pretenden cubrir este déficit, aportando unos conocimientos, un lenguaje común y unas herramientas que toda persona que trabaje en proyectos debería conocer. Estas certificaciones recogen las mejores prácticas de dirección de proyectos y contemplan una visión integral de dicha dirección, identificando todos los elementos que inciden en el éxito del proyecto y que un Project manager debe gestionar. Por ello, el seguimiento de estas prácticas supone una garantía de dirección estructurada de los proyectos y estas certificaciones son cada vez más exigidas en las licitaciones de los mismos.

Pero el Project manager debe desarrollar también una serie de habilidades y competencias asociadas a la propia naturaleza de los proyectos que dirigirá. La gestión de proyectos se desarrolla siempre en un entorno único, de alta incertidumbre y cambio, en el cual se deben conseguir unos objetivos muy específicos partiendo de una información incompleta y recursos muy limitados. Esto hace que toda persona que trabaje en proyectos deba mostrar una alta flexibilidad y orientación a objetivos, saber optimizar los recursos e información de que dispone y ser capaz de prevenir y reaccionar ante los cambios que, seguro, se producirán durante la ejecución. Los futuros directores deberán desarrollar habilidades de análisis, planificación y organización, sabiendo aplicar conceptos financieros y legales, pero también deberán mostrar capacidad de reacción e innovación en la toma de decisiones a partir de los incidentes habituales en todo proyecto.

Todo Project manager tendrá además que ejercer unas habilidades de liderazgo específicas, basadas en la temporalidad de muchos de los equipos con los que trabajará y en la diferente relación que tendrá con las diferentes personas de cuyo trabajo depende el éxito del proyecto. En este sentido, la capacidad de interlocución e influencia con otros departamentos de la organización, empresas asociadas, AAPP o proveedores se muestra como una competencia clave que todo Project manager debe desarrollar. También en este sentido, el Project manager debe desenvolverse en un ámbito al que a veces no se le da la suficiente importancia, como es el comercial. Debe ser capaz de conocer y gestionar las expectativas de todos los interesados en el proyecto para asegurar su cumplimiento y asegurar el apoyo de dichos interesados durante todo el proceso de ejecución del proyecto. Además, no debemos olvidar que pocas personas se encuentran mejor posicionadas para detectar oportunidades de negocio dentro de una organización cliente que un Project manager. Para ello, de nuevo resulta clave el desarrollo de capacidades de interlocución, influencia o negociación, pero también el conocimiento y comprensión del comportamiento organizacional de las empresas propias, clientes o asociadas, entendiendo sus estructuras formales e informales, sus procesos de toma de decisiones, los diferentes roles ejercidos en los mismos por los interlocutores, las mejores formas de intervenir en ellos, etc. A todo esto, debemos añadir que, la cada vez mayor dimensión internacional de los proyectos, obligará a una adaptación a culturas y formas de trabajar diferentes. La utilización del lenguaje y herramientas comunes incluidas en las certificaciones de dirección de proyectos serán de gran utilidad para facilitar esta adaptación.

Como vemos, los retos para los futuros Project managers son amplios y por eso es fundamental comenzar con las acciones de desarrollo desde los primeros momentos, aquellos en los que su trabajo sea fundamentalmente técnico. Ahí se debe empezar a adquirir una visión global de los proyectos, así como una comprensión de su dimensión gerencial y comercial. También empezar a manejar y dominar las diferentes herramientas de gestión y a desarrollar habilidades de comunicación e influencia que solo se conseguirán mediante el ejercicio consciente de las mismas.

http://www.equiposytalento.com/tribunas/pdp-talentum/los-retos-del-project-manager