Casos de estudio

Puesta en marcha de un sistema de Mentoring

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Una de las empresas con las que trabajamos arrastra tradicionalmente una ausencia de presencia femenina en puestos intermedios y de forma más manifiesta en los puestos de dirección. Por esa razón, y con la llegada de la nueva Dirección de RRHH, se planteó la posibilidad de introducir mecanismos de desarrollo para mujeres con talento y potencial identificado. Asimismo, esta iniciativa sería la respuesta a una ambiciosa política de Igualdad de oportunidades puesta en marcha recientemente dentro de la Organización. La idea era clara: dotar de visibilidad y de herramientas a mujeres con potencial con la idea de poder capacitarlas para una posible promoción, apoyándolas en el refuerzo del conocimiento de la Organización y sus mejores prácticas. Así, abordamos un proyecto que tiene dos vectores clarísimos: la motivación y el desarrollo. En este sentido, un instrumento como el Mentoring puede dar respuesta, desde una perspectiva de Desarrollo, a los retos planteados. Se trata de asignar, durante un periodo determinado (en este caso, un año) un Mentor a cada una de las personas identificadas con potencial (las mentees).

PDP Talentum se puso manos a la obra, y atendiendo a los objetivos del proyecto, y a la propia estructura de la organización y del negocio, diseñó, conjuntamente con la Organización, la arquitectura del proyecto y sus fases: desde la comunicación, la selecciónde los protagonistas, la estructura de los trabajos a desarrollar, pasando por la elaboración de los manuales y herramientas a utilizar a lo largo de todo el proyecto.

Como todo proyecto de desarrollo, debe contar con un punto de inicio, apoyado en una evaluación del punto de situación, la fijación de unos objetivos y un análisis final que constate la evolución experimentada por las mentees en el año de trabajo con el mentor.

Unido al seguimiento individual, se diseñó un blog para el proyecto, con el objetivo de recoger mejores prácticas y de dar un enfoque más informal en el que poder intercambiar impresiones, colgar fotos de los encuentros, proponer casos y dilemas que estimulen la creatividad de los participantes.

Sin duda, el éxito del proyecto consiste en permanecer cerca de sus protagonistas y en dotar de seguimiento e impulso constante a un proyecto que requiere velocidad de crucero a lo largo de un año.

Es un ejemplo de proyecto de desarrollo, en el que los planes de acción diseñados y las diferentes iniciativas desplegadas para el trabajo con las mentees, son perfectamente integrables en el catálogo de acciones para la mejora de los objetivos de desempeño, ya que se refieren a las que son consideradas como áreas críticas de cada uno de sus puestos de trabajo.